En el marco de la implementación de la reforma laboral, el Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, comenzó a traccionar una nueva pauta para las discusiones paritarias: la fijación de un salario mínimo garantizado que supere la barrera del millón de pesos. La iniciativa, liderada por Julio Cordero, busca establecer un nuevo estándar remunerativo en los convenios colectivos de trabajo.

El Gobierno busca impulsar un salario mínimo garantizado de más de $1 millón

Un nuevo piso salarial para la negociación colectiva

Desde la cartera laboral confirmaron que el objetivo es que las paritarias contemplen un ingreso base robusto. Fuentes oficiales precisaron esa cifra pretendida. “El monto, al menos para agosto de 2026, es de 1.070.000 pesos”, dijeron. Esta medida apunta especialmente a los sectores que hoy presentan las remuneraciones más bajas del mercado formal.

Un informe de la UBA alerta que se perdieron más de 240.000 empleos privados y el salario cayó un 40,5%

La implementación de este piso no será por decreto, sino a través del consenso entre las partes. "Lo tienen que negociar los sindicatos con las cámaras y después nosotros los homologamos. Ya se lo estamos comunicando sobre todo a las que tienen salarios por debajo de eso como Maestranza, Uocra, Sanidad”, explicaron desde el entorno de Cordero. 

La CGT le solicitó al Gobierno una reunión presencial para discutir el salario mínimo

Según el Poder Ejecutivo, este ajuste recomendado no debería trasladarse a los precios ni generar un impacto inflacionario adicional.

Los ganadores y perdedores frente a la inflación

El impulso de este nuevo mínimo garantizado se da en un escenario de marcada heterogeneidad salarial. Según el informe “Panorama mensual del trabajo registrado” de agosto de 2026, los salarios del sector privado han mostrado comportamientos muy dispares en el último año (junio 2025 - junio 2026). El estudio advirtió sobre una brecha de más de 15 puntos porcentuales entre las actividades con mejores y peores resultados.

En términos generales, el poder de compra continúa bajo presión. En junio de 2026, el salario promedio real cayó un 0,9% desestacionalizado, sumándose a la baja del 2,9% registrada en mayo. De esta manera, el ingreso real se ubicó un 0,6% por debajo de los niveles de noviembre de 2023. No obstante, el informe destacó que solo siete sectores lograron ganarle a la inflación, liderados por Encargados de Edificio (5,9%), Camioneros (3,1%), y Construcción y Farmacia (ambos con 2,5%). En la vereda opuesta, sectores como Textiles (-12,6%), Metalúrgicos (-12,4%) y Comercio (-11%) sufrieron pérdidas de doble dígito en su capacidad de compra.

Del liderazgo bancario al rezago gastronómico

Más allá de los porcentajes de aumento, el análisis de la mediana salarial realizado con datos del SIPA a marzo de 2026 expone la profunda desigualdad estructural entre los diferentes rubros de la economía argentina. Esta fotografía del mercado laboral permite identificar quiénes perciben los ingresos más altos y quiénes apenas alcanzan la línea de flotación.

El sector bancario se mantiene a la vanguardia con una mediana salarial de $4.390.369, una cifra que triplica a la mayoría de las demás actividades. Le siguen el Transporte de carga y pasajeros con $1.977.412 y las Entidades deportivas con $1.967.887. En el extremo inferior de la escala, se encuentran los sectores que el Gobierno intenta apuntalar con el nuevo salario garantizado: la Construcción, con una mediana de $1.001.342, y Gastronomía, que registra el valor más bajo del sistema formal con $803.991 mensuales.